La solución de Kingston se tradujo en diversas ventajas para el entorno de VMware.
Capacidad de aceptar más cargas de trabajo con confianza
La actualización de las memorias Kingston duplicó la capacidad de las cargas de trabajo VMware que se ejecutaban con estas. Este resultado está en consonancia con un estudio independiente de las memorias Kingston, en el que se constató que el número de máquinas virtuales que puede admitir un servidor aumentó de forma proporcional al aumento de memoria RAM.
Además de duplicar la capacidad de la carga de trabajo, la memoria Kingston aumentó en un 150 por ciento el número medio de instancias que podían ejecutarse en cada anfitrión (de dos instancias en un anfitrión de 48 GB a cinco en uno de 96 GB). Además, el equipo de IE obtiene un promedio de 11 máquinas virtuales por instancia, y algunas de ellas son capaces de admitir hasta 27.
Al contar con una capacidad libre de memoria para utilizar, el equipo de IE puede aceptar más cargas de trabajo de aplicaciones de sus clientes internos. A modo de ejemplo, en el año 2011 el equipo completó seis pruebas betas in situ. En la primera mitad del año 2012 ha completado ocho pruebas, y está en vías de completar hasta 25 para finales de año.
Y aunque en el evento VMworld Hands-On Lab de 2011 se pudieron contar 31 laboratorios con 144.083 máquinas virtuales implementadas, el aumento de la memoria del servidor podrá gestionar cargas de trabajo todavía mayores en futuros eventos.
Su precio competitivo permite una mayor eficacia operativa
Las memorias Kingston ofrecían una lista de precios competitiva, significativamente mejor que el precio rebajado del fabricante OEM. Posteriormente, se actualizaron 288 servidores a 96 GB de memoria para que los 416 servidores instalados contaran con una cantidad de memoria uniforme.
En términos de funcionamiento, los servidores con 96 GB uniformes hacen que resulte más sencillo implementar el aprovisionamiento automatizado. Y mediante dicha automatización, el equipo espera gestionar la distribución de las cargas de trabajo de una forma todavía más eficaz.
El presupuesto CAPEX de VMware también se vio mejorado. La vida útil de los servidores instalados aumentó al dotarlos de más memoria, en contraposición a una alternativa más cara que conllevaba la adquisición de nuevos servidores.
Disponer de unos módulos más fiables permite alcanzar los objetivos de alta disponibilidad esperados
La fiabilidad de los módulos Kingston es un plus añadido para los entornos de producción. Además, la empresa incorpora estrictas medidas de control de calidad en sus operaciones de fabricación y realiza pruebas muy completas para asegurar que cumplen con sus exigentes estándares. Esto responde a la experiencia personal de Zimman. En más de nueve años usando memorias Kingston no recuerda experimentar un solo fallo con los módulos DIMM.