Persona de espaldas, en actitud de apuntar en múltiples direcciones como si necesitase adoptar una decisión acerca de algo

4 principales errores al comprar discos SSD

No es un secreto que el mercado está inundado con discos SSD, que van desde unidades de bajo rendimiento y menor coste hasta ingenios de alta durabilidad, latencia ultrabaja y elevado precio. Con tanto para elegir, los responsables de centros de datos suelen enfrentarse a serios dilemas a la hora de comprar, incluyendo disponibilidad general, presupuestos, especificaciones de funcionamiento y necesidades inmediatas. Seleccionar la unidad adecuada no es tan fácil como encontrar el mejor precio o saber cuál tiene las velocidades más altas en la ficha de especificaciones.

Consultamos con centenares de clientes, distribuidores y fabricantes de OEM cómo seleccionan sus unidades, y en el transcurso de los años hemos oído algunas historias muy interesantes sobre decisiones equivocadas. Así, hemos compilado una lista de los cuatro errores más habituales que comete la gente al elegir una unidad para su centro de datos.

Nº 1: Calidad empresarial frente a calidad de particulares

Puede parecer obvio, pero el peor error es elegir un producto para particulares en lugar de un producto para empresa. Existen diversos motivos por los que la gente comete este error: precio, reconocimiento de marca, estrategias generales de sustitución y porque su disponibilidad es prácticamente ilimitada. No obstante, pocas veces los productos para particulares están diseñados para el funcionamiento 24/7 que se requiere de las unidades empresariales.

Discos SSD empresariales y para particulares de SSD

Las unidades empresariales se ensayan en plataformas empresariales —en servidores combinados con controladores RAID—, y no en ordenadores de sobremesa. De hecho, si una unidad no ha sido probada en una plataforma empresarial, incluso es posible que no sea reconocida al instalarla en un sistema. Una unidad para uso de particulares posiblemente funcione bien al principio, pero al instalar varios centenares de ellas se dará cuenta que no encajan en aplicaciones empresariales de ejecución continuada.

Además, las nuevas unidades cliente utilizan mecanismos exóticos para guardar en caché, que reconfiguran la NAND reservando parte de Flash para memoria caché. En síntesis: utilizarlas en una configuración RAID empleada para procesar grandes cargas de trabajo es una receta de fracaso.

Podría ser adecuado para una compra de bajo coste, pero es increíblemente peligroso si va a utilizarlas a escala empresarial. Las unidades se diseñan ahora a la medida de las aplicaciones, y fuera de dichas aplicaciones se producen más problemas técnicos. Por otra parte, para resolver los problemas de un disco SSD utilizado en una aplicación empresarial sería casi imposible obtener asistencia de su fabricante.

Nº 2: selección del rango de resistencia o la intensidad de uso erróneos

Nadie nunca fue despedido por comprar discos SSD que no se desgastaran... Pero la gente sobrestima sus necesidades de escritura porque se utilizan metodologías antiguas para estimar: “1 DWPD en una de 240 GB frente a las actuales unidades de 1 TB”. Elegir el rango de resistencia de las actuales aplicaciones empresariales podría afectar el coste de la lista de materiales de su sistema.

Tres personas en trajes corriendo en una pista de atletismo

Además, algunos entornos se caracterizan por una intensidad muchísimo más alta de lectura o de escritura. Si tiene una aplicación que realiza más lectura que escritura (por ejemplo, un servicio audiovisual VOD o un almacenamiento de base de datos) y adquiere una unidad de alta solidez de escritura, estará pagando por algo que sencillamente no necesitará. De manera similar, elegir una unidad de alta intensidad de lectura para registros de bases de datos o servicio de almacenamiento en caché no sería óptimo debido a la elevada intensidad de las actividades de escritura.

La duración de una unidad también es importante a la hora de seleccionar una unidad que tenga plena capacidad en lugar de una sobreaprovisionada (OP). Se pierde rendimiento al comprar la de plena capacidad, ya que escribe a 250 GB/500 GB/1 TB. Una vez que la unidad alcanza el 90% de su capacidad, los datos deben borrarse completamente para poder seguir escribiendo. Esto afecta a la lectura/escritura aleatoria y a la latencia, provocando grandes fluctuaciones de rendimiento. El uso de una unidad OP permite que muchas de estas operaciones de borrado/reescritura tengan lugar en un estado limpio, porque la limpieza se produce en el área sobreaprovisionada y, por consiguiente, no afecta al rendimiento.

Nº 3: pruebas con secuencias de comandos erróneas y en busca de errores

Profesional informático trabajando con un portátil en las proximidades de armarios de servidores

Existen dos modos de evaluar las unidades: o se confía en las especificaciones de la ficha técnica del fabricante, o se prueba la unidad en su entorno real, utilizando exactamente la misma configuración y secuencias de comandos de ensayo. Si confía en las especificaciones, no siempre sabrá cómo se comprobaron las unidades para alcanzar sus cifras de rendimiento pico o medio, o si será o no compatible con su entorno de trabajo. Por ello, recomendamos probar los discos SSD con sus propios parámetros de referencia antes de realizar una compra importante.

En Kingston probamos nuestros productos empresariales en plataformas de múltiples servidores, utilizando múltiples controladores RAID de terceros o de OEM. Sometemos a nuestras unidades a rigurosas comprobaciones de compatibilidad, rendimiento de E/S, latencia y longevidad, y evaluamos cada uno de los sectores de estos productos. Los modos de pruebas de unidades cliente no son tan exhaustivas, ya que mayormente se centran en funcionar bien en un único procesador y con una sola aplicación.

Además, Kingston aprovecha diversos conjuntos de secuencias de comandos y de datos. Realizamos un prolongado preacondicionamiento del disco SSD antes de registrar los datos de rendimiento, con el fin de asegurarnos de que la unidad se ajuste a su perfil de rendimiento de estado sólido. Publicamos resultados reales comprobando íntegramente la unidad, y no solo una parte de la misma. Las mediciones de IOPS y de latencia se realizan a intervalos cortos (cada E/S o cada ½ segundo realizamos una medición para obtener los parámetros de QoS), aunque en las unidades cliente puede ser cada 5 segundos, lo cual podría sesgar los auténticos indicadores de rendimiento.

Nº 4: no comprar discos SSD de marcas reputadas

Una vez oímos que un importante estudio cinematográfico compraba unidades en Amazon solamente porque algunos ejecutivos consideraban que era una opción económica. No tenga dudas de que obtendrá el mismo valor de lo que paga si no adquiere sus productos de categoría empresarial a un proveedor reputado. Si compra en Amazon u otra tienda de comercio electrónico minorista posiblemente adquiera una marca desconocida, o bien los dispositivos no sean exactamente lo que pensaba.

La mayoría de los distribuidores de canal, e incluso los propios fabricantes, tienen equipos dedicados para ayudarle a encontrar la opción óptima para sus aplicaciones. En ocasiones puede ser un producto ya comercialmente disponible, que no solo pueden venderle, sino también proporcionarle la asistencia de nivel de ingeniería necesaria en caso de que se produzca algún problema. En otras ocasiones quizá necesite algo especificado para un sistema personalizado, y el hecho de que sus técnicos puedan hablar directamente con el fabricante les ayudará a identificar los entornos de trabajo exactos, la carga de datos y las restricciones específicas de las aplicaciones.

SSD empresariales de Kingston

Hace algunos años hubo otro fabricante de servidores personalizados que utilizaba unidades baratas para particulares en una estructura de RAID con 24 discos SSD. La idea era que, como las unidades eran tan baratas, si fallaban las quitarían y las reemplazarían. Esto funcionó bien el primer año y medio, pero los sistemas empezaron a perder entre siete y diez unidades por semana. En algún momento, elegir unidades de marca blanca resulta un fracaso, porque sustituirlas con mucha frecuencia suma y suma.

La empresa se pasó a unidades empresariales de Kingston, e inmediatamente observó las ventajas en cuanto a longevidad, rendimiento y asistencia directa de Kingston. El que sus ingenieros tengan un canal de comunicación con el proveedor de discos SSD les dará la confianza para resolver rápidamente cualquier problema. Además, se evitan problemas de suministro en caso de que la unidad se descatalogue, ya que siempre podrá obtener las de la siguiente generación.

Ahora que conocemos cuáles son los errores a la hora de elegir discos SSD podremos hacer todo lo posible para evitar cometerlos. En caso de necesidad podrá recurrir a la unidad que tenga a mano. Pero si se toma el tiempo para estudiar sus necesidades, encontrar los discos SSD adecuados para satisfacerlas siempre le resultará mucho más rentable.

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