Hombre con traje tocando la imagen vectorial de una bombilla rodeado de ruedas dentadas conectadas

Cómo probar un SSD de grado empresarial, Parte 2: Sepa qué parámetros comprobar y utilice el software adecuado

La elección de los discos SSD de grado empresarial correctos implica realizar pruebas reales para saber cómo se comportarán una vez puestos en producción. Las pruebas y comparaciones empujan a las unidades hasta los límites de los fallos, verifican la durabilidad real y permiten observar si el rendimiento cambia en el transcurso del tiempo.

En la Parte I de esta serie tratamos las consideraciones en materia de hardware para estructurar una plataforma de pruebas. A continuación profundizaremos en los detalles de diseño y ejecución de las pruebas comparativas finales para entender las necesidades del mundo real de su organización, y cómo aprovechar el software de evaluación para diseñar una batería de pruebas adecuadas.

¿Qué debería comprobar?

Para decirlo sucintamente: tiene que averiguar cuál es el estrés máximo que puede cargar sobre su dispositivo. Esto implica evaluar el rendimiento de E/S durante un largo período de tiempo, en lugar de un breve período. Al ejecutar las pruebas en una unidad preacondicionada, debería realizar pruebas lo bastante prolongadas para comprobar las caídas de latencia y los IOPS en escenarios de lectura o escritura secuencial y aleatoria.

En estas pruebas prolongadas, observe la saturación total de la unidad, la latencia de E/S, la latencia de arranque, el grado de degradación del sistema a medida que se incrementa la carga de trabajo, y la congestión de anchura de banda. Además, deberá medir el uso sostenido o los arranques, paradas y pausas para identificar si el rendimiento se ve afectado por otros patrones.

Las aplicaciones de alojamiento web y transmisión de vídeo tienen cargas de trabajo muy específicas que son de naturaleza secuencial, por lo cual deberá asegurarse de que su matriz de almacenamiento tiene suficientes dispositivos para el rendimiento secuencial. Incluso así, si tiene una aplicación que realiza lectura/escritura secuencial, el comportamiento puede ser aleatorio si cuenta con un grupo de unidades. Por ello, efectúe las pruebas de lectura en todo el grupo para saber cómo se generan, o leen, los sectores de lectura/escritura aleatoria.

Vista superior de vehículos por una carretera con un desenfoque de movimiento de 1 s y 0 s flotando arriba, para simbolizar el flujo de datos de una ruta

En el caso de las unidades de centros de datos también es muy importantes probar con profundidades de cola de espera elevadas. Por profundidad de colas de espera se entiende el número de operaciones de acceso pendientes o el número de E/S esperando en la cola del dispositivo en un determinado momento. Esta prueba sencillamente mide la capacidad de la unidad de procesar un alto número de E/S simultáneas, algo típico en aplicaciones de sincronización múltiple y en la virtualización.

En general, asegúrese de que las unidades se ajustan a los parámetros de latencia y consistencia de QoS y todas las cifras de rendimiento del PRD (documento de requisitos del producto), así como de que pasen todas las baterías de pruebas de RAID, vSAN y OLTP.

El objetivo es comprobar la unidad con diversas cargas de trabajo de R/W/M (lectura, escritura, modificación) durante un período lo bastante prolongado como para exponer cualesquiera deficiencias que pudiesen existir.

Saber cuáles son sus requisitos de rendimiento es importante para diseñar adecuadamente una configuración que cumpla sus objetivos de QoS (Calidad del servicio) y de SLO (Nivel del servicio) para la implementación de VDI, además de saber qué buscar en las tecnologías de red, de servidor y de almacenamiento candidatas… Conocer las características reales de rendimiento y de la aplicación le ayudará a especificar la tecnología adecuada para sus necesidades de QoS y de SLO, evitando las inútiles comparaciones de peras con manzanas
– Greg Schulz, Storage IO Blog

Uso del software de evaluación correcto

Signo de interrogación tridimensional brillante con trazos de circuitos simbólicos en él.

La parte más difícil de las pruebas no consiste en elegir el software o el hardware adecuados, sino en diseñar los parámetros de los ensayos. Créalo o no, la mejor herramienta de evaluación no se encuentra en su banco de pruebas, sino en su red. Ahora mismo. Antes de empezar las pruebas, efectúe un rastreo utilizando las herramientas integradas en el sistema operativo. Si está utilizando aplicaciones de producción de alto rendimiento, tendrá que conocer los requisitos exactos de la aplicación.

¿Cuándo se producen los picos de E/S? ¿Cuando están los usuarios generando informes? ¿Cuando están todos escribiendo simultáneamente? Para responder a estas preguntas deberá realizar un seguimiento, o utilizar las herramientas integradas en el sistema operativo (Windows Performance Monitor, iostat, htop, informes de rendimiento de vcenter, nmon) para vigilar cómo la aplicación utiliza el disco físico, la CPUDRAM y la red en el transcurso del tiempo y averiguar si se producen atascos y latencias de lectura y escritura.

Esto le ayudará a entender los tipos de cargas de trabajo y los requisitos de anchura de banda, y las situaciones en que se producen atascos. Una vez identificados estos parámetros, podrá proceder a diseñar las pruebas adecuadas para su organización y a elegir la plataforma de software adecuada para medir los resultados.

Si consulta las reseñas de prensa más populares, observará que, básicamente, utilizan tres soluciones de software de pruebas fundamentales: Crystal Disk, IOMeter y ATTO. La mayoría de las pruebas que emplean estas herramientas se orientan hacia unidades de consumo, que no serán sometidas a las mismas cargas que las empresariales.

Las pruebas exhaustivas de nivel empresarial deberían empezar con un software denominado fio. Esta plataforma de código abierto permite probar el rendimiento de los IOPS en condiciones reales, midiendo las lecturas y escrituras aleatorias, y las latencias. Estas pruebas son muy personalizables para sus aplicaciones y miden diversos tipos de E/S, tamaños de bloques o de datos, profundidades de E/S, archivos objetivo y procesos simultáneos. No es la única herramienta que debería utilizar, pero una de las más exhaustivas que le servirá como excelente punto de partida de su batería de pruebas.

Lo importante acerca de la selección de los discos SSD para su centro de datos es recordar que no solo está eligiendo una unidad... Es posible que esté seleccionando centenares, o incluso millares de unidades. Tienen que durar; tienen que tener las características de resistencia adecuada para sus aplicaciones; tienen que estar respaldadas por un fabricante que le apoye.

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