Por qué NVMe es importante para los centros de datos
Los protocolos de almacenamiento van mejorando a medida que las organizaciones invierten en la transformación digital que se está produciendo en los entornos empresariales de enormes volúmenes de datos. Hasta ahora, SATA (compatible con SSD y con los discos duros giratorios) era el protocolo predominante, pero con el advenimiento de la memoria exprés no volátil se está apuntando hacia un nuevo tipo de tecnología.
Conocido como NVMe, el nuevo protocolo de almacenamiento posibilita a los centros de datos y a los entornos empresariales sacar el máximo partido de la memoria Flash de alto rendimiento. Puesto que la interfaz SATA se diseñó para los discos duros, si la comparamos con los SSD basados en memoria Flash resulta menos eficiente. Mientras que el protocolo SATA está disponible tanto en los discos SSD como en los discos duros, NVMe ha sido específicamente diseñado para los SSD. En consecuencia, la diferencia de rendimiento entre SATA y NVMe es impresionante.

La Fig. 1 muestra las diferencias de IOPS y ancho de banda entre SATA y NVMe
SATA III alcanza velocidades de hasta 600MB/s, pero no puede mantener continuamente este tipo de rendimiento. Los SSD basados en SATA resultan adecuados para las cargas de trabajo de algunos centros de datos, ya que hay muchos servidores tradicionales que solamente son compatibles con SSD SATA/SAS, aunque eventualmente su rendimiento se ve limitado.
Al posibilitar numerosas operaciones de E/S simultáneas, NVMe posibilita el procesamiento multinúcleos que las organizaciones necesitan para competir accediendo, manipulando y procesando eficientemente los datos en los entornos empresariales. Este nivel de calidad de servicio (QoS) es el que posibilita el excepcional equilibrio de rendimiento uniforme de E/S y elevadas prestaciones de IOPS de lectura y escritura para hacer frente a una gran variedad de cargas de trabajo.

Sectores como el sanitario, el financiero y las telecomunicaciones dependen de ordenadores extremadamente rápidos, de alto rendimiento y baja latencia. Las empresas de telecomunicaciones y sanitarias aprovechan las velocidades de NVMe para el tratamiento rápido de cargas de trabajo complejas, ya que prácticamente elimina los tiempos de espera del procesador al leer los datos desde el almacenamiento. Las compañías financieras utilizan NVMe como almacenamiento adicional para acelerar grandes volúmenes de transacciones.
Las bases de datos OLTP (procesamiento de transacciones en línea) y los macrodatos también se benefician del alto rendimiento de lectura. En las bases de datos, las empresas pueden utilizar la caché de los SSD para procesar datos, metadatos e índices sin ralentizar las velocidades de lectura. Esto agiliza las búsquedas, lo que, en última instancia, mejora el rendimiento de la base de datos. Los analistas pueden adoptar decisiones en tiempo real al acceder más rápidamente a los datos, ya que las cargas de trabajo de los macrodatos ya no se frenan en cuellos de botella. NVMe no está limitado a un solo tipo de carga de trabajo específica, ya que también mejora el rendimiento de otras aplicaciones.
NVMe permite a los administradores optimizar los entornos virtualizados incrementando el número de máquinas virtuales que la red virtual puede admitir. Normalmente, los entornos virtuales necesitan particionar la red por cargas de trabajo, latencia o IOPS. Esto puede conllevar elevados costes y un aumento del personal dedicado a la administración. NVMe ha sido específicamente diseñado para administrar clústeres y posibilitar un rendimiento optimizado de las cargas de trabajo, con lo cual el entorno virtual consigue incrementar la velocidad de la red y mejorar el rendimiento sin necesidad de complejas particiones.