Pregunte a un experto en SSD
Para planificar la configuración de memoria adecuada es necesario conocer los objetivos de seguridad de sus proyectos. Permita que los expertos de Kingston le orienten.

Saber cómo borrar de forma segura tu SSD es fundamental si tienes pensado vender, reciclar o reutilizar tu unidad antigua. Métodos estándar como la eliminación de archivos o el formateo rápido no son suficientes, ya que pueden dejar datos recuperables. Un borrado seguro adecuado garantiza que tu información se elimine por completo y que el SSD esté listo para usarse de nuevo con total seguridad. En esta guía te explicamos métodos fiables para Windows 11, incluyendo la herramienta Kingston SSD Manager y opciones desde la BIOS o UEFI.
Descargo de responsabilidad: La información de este artículo tiene un carácter meramente orientativo y no debe considerarse asesoramiento técnico ni profesional. Aunque nos esforzamos por mantener el contenido preciso y actualizado en el momento de su publicación, no podemos garantizar su integridad o exactitud.
Antes de actuar basándote en esta información, ten en cuenta tu situación particular y consulta con un profesional si lo consideras necesario. Kingston no se hace responsable de posibles pérdidas o daños derivados del uso de la información contenida en este artículo.
Cualquier enlace a recursos de terceros se proporciona únicamente para tu comodidad y no implica que Kingston respalde o se responsabilice de su contenido. Ten en cuenta que la información de este artículo puede cambiar sin previo aviso.
Muchas personas creen que al formatear un SSD se borra todo, pero no es así. Un formateo rápido solo elimina la tabla de archivos, no los datos reales. En muchos casos, las herramientas de recuperación pueden restaurar esa información. Ahí es donde entra en juego el «borrado seguro».
A diferencia de un simple formateo, el borrado seguro ordena al SSD que reinicie todas sus celdas de almacenamiento, eliminando tus datos de forma permanente. Es como limpiar una pizarra blanca con producto en lugar de pasar solo la mano: en ambos casos parece que se ha borrado, pero solo uno garantiza que está realmente limpia.
Formatear, borrar y restablecer de fábrica pueden sonar parecido, pero no son lo mismo. El formateo es rápido, pero no garantiza seguridad. El restablecimiento de fábrica suele limitarse a reinstalar el sistema operativo, sin eliminar por completo tus archivos personales. El borrado con herramientas genéricas puede funcionar en discos duros, pero dañar la vida útil de un SSD. El borrado seguro es distinto: utiliza comandos integrados en el SSD para reiniciar la unidad por completo, protegiendo tanto tu privacidad como la salud del SSD.
No todos los métodos para borrar una unidad son eficaces en SSD. Algunas técnicas que funcionaban con discos duros antiguos (HDD) pueden dejar datos confidenciales accesibles o desgastar innecesariamente la memoria flash. Aquí te explicamos las más habituales y por qué conviene evitarlos:
Un formateo rápido solo borra la tabla de asignación de archivos, lo que significa que los datos siguen presentes en la unidad. Las herramientas de recuperación, incluso gratuitas, pueden restaurar archivos tras un formateo, lo que supone un riesgo para tu privacidad si decides vender o reciclar la unidad.
Quitar una partición puede hacer que el SSD parezca vacío, pero los archivos siguen siendo recuperables. Este método no borra ni sobrescribe las celdas físicas de almacenamiento.
Con los discos duros antiguos (HDD), sobrescribir todo el disco varias veces era el método estándar para borrar los datos de forma segura. Como los HDD almacenan la información de forma magnética, cada sobrescritura reemplaza físicamente los datos anteriores, lo que hace que recuperarlos sea prácticamente imposible. Así que, si estás pasando de un HDD a un SSD, puede parecer que este método sigue siendo válido para preparar la unidad antes de venderla o desecharla.
Sin embargo, este enfoque no se aplica igual a los SSD. Debido al sistema de nivelación de desgaste, los datos no siempre se guardan en las mismas celdas físicas, por lo que las sobrescrituras múltiples pueden dejar fragmentos sin borrar. Además, generan ciclos de escritura innecesarios que acortan la vida útil del SSD. En el caso del almacenamiento sólido, el comando de borrado seguro, ya sea mediante herramientas del fabricante o desde la BIOS/UEFI, es la opción correcta y más fiable.
TRIM/NVMe DSM permite que el sistema operativo envíe un comando informativo al controlador del SSD para indicarle que ciertos bloques ya no están en uso. Sin embargo, es el firmware de la unidad quien decide cuándo limpiar esos bloques mediante la recogida de residuos, un proceso que se ejecuta automáticamente durante los periodos de inactividad, según lo determine el propio controlador.
Esto implica que la permanencia de los datos es una variable incierta, ya que depende de cómo esté implementada esa recogida de residuos. En otras palabras, los datos pueden seguir presentes en la unidad durante un tiempo indeterminado antes de eliminarse por completo.
Antes de iniciar el proceso de borrado, asegúrate de que el SSD está preparado para evitar perder información importante:
La forma más segura de borrar un SSD SATA es utilizar las herramientas diseñadas específicamente para él. La mayoría de los grandes fabricantes de SSD ofrecen utilidades gratuitas, como la herramienta Kingston SSD Manager, que permiten realizar un borrado seguro en solo unos clics. Lo importante aquí es usar el método adecuado para tu modelo de unidad, evitando así acortar su vida útil.
La herramienta de Kingston ejecuta el comando ATA Secure Erase directamente en el controlador del SSD, lo que indica a la unidad que borre internamente todas las áreas de datos accesibles por el usuario. En lugar de sobrescribir los archivos desde el sistema operativo, este comando activa una rutina integrada en el firmware del controlador que limpia la capa de traducción flash y restablece la memoria NAND a su estado original.
Este proceso se realiza completamente dentro de la unidad, funciona a la velocidad nativa del SSD y lo devuelve a su estado de fábrica, haciendo que los datos anteriores no puedan recuperarse. Así es como se hace:
Nota: El borrado seguro puede tardar unos minutos hasta completarse. Espera pacientemente hasta que aparezca el mensaje «Borrado seguro se completado correctamente».
Muchas placas base modernas incluyen una función de borrado seguro en su configuración de BIOS o UEFI.
Las unidades NVMe requieren un enfoque distinto al de las SSD SATA para realizar un borrado seguro, ya que utilizan un conjunto de comandos diferente. Mientras que las SATA dependen del comando ATA Secure Erase, las NVMe emplean instrucciones integradas como NVMe Format y NVMe Sanitize, diseñadas específicamente para su arquitectura de alta velocidad y procesamiento paralelo.
Estos comandos pueden borrar toda la unidad de forma eficiente, normalmente destruyendo la clave de cifrado o ejecutando un borrado a nivel de controlador, lo que garantiza que los datos no se puedan recuperar sin provocar desgaste innecesario en el SSD. Para borrar de forma segura una unidad NVMe, lo más recomendable es usar una distribución de Linux arrancable junto con nvme-cli, empleando el parámetro adecuado para eliminar correctamente los datos de usuario:
Descargo de responsabilidad: Kingston no se hace responsable de posibles problemas derivados de seguir estos pasos. Si la unidad queda inoperativa como resultado del proceso, puede que no esté cubierta por la garantía del SSD.
Existen alternativas para quienes prefieren herramientas de terceros. Por ejemplo, Parted Magic Live CD, una distribución Linux personalizada que permite ejecutar comandos como ATA Secure Erase o NVMe Format desde una interfaz gráfica con solo unos clics.
Además, si tienes un SSD autoencriptado, puedes realizar un borrado criptográfico, que consiste en eliminar la clave de cifrado. Esto hace que todos los datos sean ilegibles al instante. Estos métodos son más técnicos, pero merece la pena conocerlos si buscas un control absoluto sobre el proceso de borrado.
El borrado criptográfico, también conocido como crypto-erase, es una forma de borrar de forma segura el SSD eliminando o sustituyendo la clave de cifrado de la unidad, en lugar de sobrescribir los datos directamente. Las unidades autoencriptadas modernas (SED) cifran automáticamente todos los datos almacenados. Una vez que se elimina o reemplaza la clave, los datos se vuelven inmediatamente ilegibles. Como no es necesario sobrescribir nada, el proceso es mucho más rápido que un borrado completo y provoca menos desgaste en el SSD.
Este método es más eficaz cuando la unidad ha estado cifrada desde el principio. Ofrece una solución a nivel de hardware que cumple con estándares como el NIST SP 800-88 para el saneamiento de datos, lo que lo convierte en una opción popular en entornos empresariales donde la velocidad y la seguridad son prioritarias. Eso sí, el borrado criptográfico solo funciona correctamente si la encriptación se ha implementado de forma adecuada. Una encriptación débil o inexistente limita su efectividad.
Cuando se utiliza en un SSD cifrado, el borrado criptográfico es muy eficaz. Al eliminar o sobrescribir la clave de cifrado, todos los datos se vuelven inaccesibles al instante. Como solo se borra la clave, el proceso es rápido y reduce el desgaste de la unidad en comparación con métodos de sobrescritura múltiple. Por eso, estándares como el NIST SP 800-88 Rev.1 lo reconocen como un método válido de borrado seguro.
Sin embargo, tiene sus límites. Si la unidad no estaba cifrada, el borrado criptográfico no protege los datos sin cifrar. Además, su fiabilidad depende de la solidez del sistema de cifrado y de la verificación de que la clave se ha eliminado correctamente. Sin esa verificación, existe una pequeña posibilidad de que parte de la información pueda recuperarse.
Cuando te deshaces de un SSD antiguo, no debes pensar solo en liberar espacio en un cajón, sino también en proteger tus datos. Los reglamentos de privacidad de datos en todo el mundo dejan claro que la información personal debe gestionarse correctamente, incluso cuando vendes o reciclas tu hardware. Hacer clic en «formatear» no basta para cumplir con la normativa. Si la unidad aún contiene información recuperable, podrías exponerte a fugas de datos, riesgos de robo de identidad o incluso sanciones si eres una empresa que gestiona datos de clientes.
Por eso, conviene tratar la eliminación de el SSD como algo más que una tarea técnica. Piensa en ello como parte de tu rutina de seguridad de datos. Utilizar métodos de borrado seguro o destrucción de claves de cifrado no solo te protege, sino que también te permite demostrar que has actuado conforme a la normativa. En algunos casos, especialmente en entornos empresariales, merece la pena generar o solicitar un certificado de borrado. Este tipo de documentación puede ser útil si necesitas acreditar el cumplimiento legal o tranquilizar a un comprador sobre que la unidad está limpia y lista para usarse.
Después de ejecutar un proceso de borrado seguro, es recomendable confirmar que la unidad está realmente vacía:
No. Un formateo rápido o eliminar particiones no borra los bloques de datos reales, ni siquiera en SSD antiguos o defectuosos. Los SSD pueden conservar datos incluso cuando son defectuosos, ya que el nivelado de desgaste y los bloques reasignados pueden mantener restos de archivos que el formateo estándar no sobrescribe, dejando los datos recuperables mediante herramientas de terceros.
FAQ: M-Securely-Erasing-SSDs-001
Sí. Incluso si el SSD está defectuoso o ya no funciona correctamente, realizar un borrado seguro garantiza que los datos confidenciales no puedan recuperarse. Los SSD pueden conservar información en bloques ocultos o reasignados, incluso cuando parecen inservibles. Ejecutar un borrado seguro protege tu privacidad y evita accesos no autorizados, por lo que es un paso esencial antes de desechar, reciclar o vender la unidad, sin importar su estado.
FAQ: M-Securely-Erasing-SSDs-002
Un borrado seguro genera cierto desgaste en el SSD, pero no reduce significativamente su vida útil si se realiza de forma ocasional. Los SSD tienen un número limitado de ciclos de escritura/borrado, y un borrado seguro consume un ciclo por bloque al restablecer toda la unidad.
En un uso normal, realizar un borrado seguro unas pocas veces no tendrá un impacto relevante. Solo sería preocupante si se repite en exceso, lo cual no es el uso previsto de esta función.
FAQ: M-Securely-Erasing-SSDs-003
No. El borrado criptográfico no daña el SSD ni reduce su vida útil. Simplemente elimina o regenera la clave de cifrado, haciendo que todos los datos existentes sean ilegibles al instante. A diferencia del borrado seguro completo, no reescribe cada celda de memoria, por lo que no genera desgaste adicional en la memoria NAND.
FAQ: M-Securely-Erasing-SSDs-004
No, son mecanismos distintos. Un borrado seguro (como ATA Secure Erase o NVMe Format) restablece físicamente las celdas de memoria NAND. En cambio, un borrado criptográfico no toca los datos, elimina la clave de cifrado, haciendo que los datos cifrados existentes sean permanentemente ilegibles.
FAQ: M-Securely-Erasing-SSDs-005
La forma más segura de borrar un SSD es destruir físicamente los chips NAND del interior. Esto hace que los archivos sean irrecuperables, pero también inutiliza el SSD, por lo que solo debe considerarse como último recurso en entornos donde la seguridad de los datos sea crítica.
FAQ: M-Securely-Erasing-SSDs-006
Sí, un SSD puede borrarse de forma segura y reutilizarse sin problemas. Usar métodos como las herramientas de borrado seguro del fabricante, ATA Secure Erase, NVMe Sanitize o el borrado criptográfico garantiza que todos los datos se eliminen de forma permanente sin dañar la unidad. Un borrado adecuado preserva el rendimiento y la vida útil del SSD, lo que lo hace apto para su reventa, reutilización o reasignación en otro sistema.
FAQ: M-Securely-Erasing-SSDs-007
No exactamente, porque el proceso no es el mismo. Las SSD son compatibles con comandos de borrado seguro integrados (como el borrado seguro de ATA o NVMe Format) que eliminan todas las celdas a nivel de hardware de una sola vez. Las unidades flash USB, en cambio, no cuentan con estos comandos de borrado seguro integrados.
En las USB, un borrado seguro suele consistir en sobrescribir toda la unidad con datos mediante herramientas de software como Drive Wiper de CCleaner o las opciones integradas de un formateo completo en Windows o Utilidad de Discos en macOS. Aunque este método elimina eficazmente los datos recuperables, se basa en escrituras repetidas y no en un comando de hardware.
Es importante tener en cuenta que este método no es tan sólido como un borrado seguro a nivel de hardware. Para la mayoría de usos cotidianos, una sobrescritura o formateo completo es suficiente. Sin embargo, si necesitas un nivel de seguridad más alto, especialmente para datos confidenciales o sujetos a regulación, lo mejor es utilizar desde el principio un USB con cifrado por hardware. En estos dispositivos, borrar los datos de forma segura puede ser tan sencillo como cambiar o eliminar la clave de cifrado, ya que la información queda inaccesible incluso si las celdas de almacenamiento siguen intactas.
FAQ: M-Securely-Erasing-SSDs-008
A la hora de aprender cómo borrar de forma segura un SSD, el método adecuado dependerá del hardware y del sistema operativo que utilices. Las herramientas proporcionadas por el fabricante suelen ser la opción más fiable, mientras que las utilidades integradas como BIOS/UEFI ofrecen opciones más avanzadas para usuarios técnicos.
Al utilizar un proceso de borrado seguro adecuado, en lugar de formatear o eliminar particiones, te aseguras de que los datos confidenciales se eliminen de forma permanente. Esto no solo protege tu privacidad, sino que también prepara el disco SSD para su reventa, reciclaje o reutilización sin riesgo de brechas de seguridad en caso de que los datos llegaran a recuperarse.
Para planificar la configuración de memoria adecuada es necesario conocer los objetivos de seguridad de sus proyectos. Permita que los expertos de Kingston le orienten.
Los portátiles de empresa cuentan con diseños resistentes y duraderos para un uso intensivo cada día. Actualizar una máquina usada es una forma económica de lograr un equipo potente, al mismo tiempo que lo personalizas según tus necesidades concretas y ayudas al medioambiente.
Liberar espacio, hacer copias de seguridad y mantener refrigerado tu SSD son tan solo algunos de nuestros consejos para los SSD recién instalados.